ProyectoEducativo

El Modelo Educativo del CEJA (MEC)

DECLARACIÓN

El Modelo Educativo es un paradigma o una matriz disciplinaria, es decir, un conjunto de elementos ordenados de varios tipos que sirve de guía e inspiración a la acción de la comunidad educativa del CEJA en los diversos ámbitos y niveles.

El Modelo Educativo inspira los escenarios presentes, futuros, deseables y posibles:  da consistencia y unidad; refleja el ser, el hacer,  el quehacer y el estar de los miembros de la comunidad educativa. Es un Modelo que aspira a formar personas capaces de construir una comunidad que actúe como sujeto colectivo.

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS

Los elementos constitutivos del Modelo Educativo son tres: El Marco Axiológico, El Marco Científico conformado por las posturas filosóficas del humanismo y del reconstruccionismo y la Pedagogía de la Esperanza.

EL MARCO AXIOLÓGICO

Los valores del CEJA se encuentran plasmados en el ideario del trabajo educativo que realizan las Hermanas de los Pobres Siervas del Sagrado Corazón.

Rectitud, amor, libertad y servicio a la comunidad son los valores ejes que involucran e integran otros, ellos inspiran el trabajo educativo realizado en la institución.

La rectitud implica una coherencia de vida entre lo que se piensa, se dice y hace. Se expresa, observa y concreta en el ejercicio de la justicia, en la equidad y en la veracidad.

El amor es un don, una capacidad en forma de actitud, sentimiento y pasión, base y fundamento para las múltiples relaciones personales de cada uno.

La relación personal con Dios. Por el amor a Dios se le reconoce como Padre proveniente, creador, merecedor de reverencia y con presencia histórica en nuestras vidas. Desarrolla la Fe, la Esperanza y la Caridad.

La relación con uno mismo. Es por el amor a uno mismo que desarrollamos la autoestima y la humildad, el aprecio equilibrado de capacidades, habilidades y destrezas propias, como fruto del reconocimiento profundo de ser persona y de nuestra dignidad como hijos de Dios.

 

La relación con los demás. Por amor a los demás se da el servicio desinteresado al prójimo (especialmente al más desvalido), el respeto a las personas, la actitud de apertura y acogida, la tolerancia, el diálogo, la solidaridad y surge la paz, la responsabilidad en el trabajo, con todo lo que implica. Iniciativa, creatividad y servicio solidario.

La relación con el entorno. El amor al entorno y medio en que vivimos propicia una acción transformadora, con señorío, de la creación con actitud respetuosa del equilibrio ecológico, de aprovechamiento equilibrado de recursos y bienes que la naturaleza otorga para el beneficio humano y social.

La libertad. Es la capacidad de optar, decidir y elegir la realización  de actos que comprometen la propia voluntad y de dejarse mover por los valores fundamentales que orientan la vida. La libertad junto con el amor a los demás es la fuente de la responsabilidad. Sin la libertad, el amor y la rectitud no se puede pensar la educación; el ejercicio de estos valores implica un cumplimiento del deber propio con alegría, creatividad y responsabilidad.


 

La manera en que estos valores se concretan en el ámbito educativo del CEJA determina una forma de ser de esta institución; por ello el CEJA busca que la vida institucional sea una forma de construir en común, de adquirir y practicar la tolerancia dentro de su orientación como escuela de inspiración cristiana que educa para la solidaridad, forma y orienta hacia el desarrollo de liderazgo e intenta lograr la encamación del eros pedagógico en los docentes que forma y en los que forman parte de la comunidad educativa.

Estos valores llevados a la vida institucional del CEJA son los que definen y fundamentan los objetivos del Proyecto que inspira el trabajo del CEJA y determinan los significados constitutivos que definen su forma de ser institucional.

Pueden identificarse como significados en torno a los cuales se forma y desarrolla el CEJA los siguientes:

  • Ser una institución para el servicio educativo que apoye a las familias y a la comunidad en el derecho a la educación de las personas, dentro del sentido cristiano de la vida, el mundo y la historia mediante el ejercicio y desarrollo de la rectitud, el amor y la libertad en la formación de docentes con ética, moralidad y fundamento técnico y científico, para formar personas rectas, serviciales y libres, que piensen, sientan y actúen conforme a lo que en conciencia se reconoce: que si se es hijo de Dios se debe seguir su plan divino.
  • Ser un centro de impulso y apoyo en el desarrollo de capacidades y recursos para la adquisición, conservación, crecimiento, difusión y desarrollo de la cultura, en el cual debe incorporarse el respeto, fomento y apoyo a la diversidad cultural y a la cultura autóctona p’hurépecha, como parte de nuestra realidad cultural.
  • Ser instancia de desarrollo de los intereses personales, propiciatoria del crecimiento y desarrollo vocacional, en la que la verdad sea el principio rector, a fin de desarrollar y encarnar, en quienes se forman y educan, el ejercicio de un liderazgo con conciencia social.
  • Ser instancia de desarrollo de los intereses personales, propiciatoria del crecimiento y desarrollo vocacional, en la que la verdad sea el principio rector, a fin de desarrollar y encarnar, en quienes se forman y educan, el ejercicio de un liderazgo con conciencia social.